Uno de nuestros suscriptores me envió la siguiente pregunta hace unos días:
Dígame una cosa, Arthur:
Definitivamente no se puede salir con cualquier mujer, pues muchas de ellas son un futuro dolor de cabeza.
Por eso le hago dos preguntas:
¿Cuáles son las señales de que una mujer no conviene?
Le hago esta pregunta porque la mayoría de los hombres son muy poco selectivos a la hora de ir a ligar, ¿Por qué la mayoría de los hombres son tan poco selectivos?
Respuesta:
Estimado amigo:
Lo que planteas es en efecto una situación bastante común, mujeres tan hermosas como ángeles que terminan convirtiéndose en la encarnación del demonio mismo, y transforman tu vida en un infierno. Es como compartir tu cama con un león dispuesto a devorarte al menor descuido.
Por fortuna, así como existen domadores de leones… También puedes domesticar a cualquier mujer, aún a la más orgullosa, vanidosa, feminista, politizada y difícil de tratar.
Sor Juana Inés de la Cruz en uno de sus poemas menciona lo siguiente:
“Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mucho que juzgais”.
Nada más apegado a la realidad, en otras palabras: Si una mujer es un dolor de cabeza, presente o futuro, la culpa es de los hombres con los que ha estado en contacto toda su vida -desde el padre consentidor hasta las hordas interminables de pretendientes que han elevado su ego con regalos, piropos y declaraciones de amor-.
Cada vez que alguien le dice a una chica “¡Guau! Eres bellísima”, cada vez que alguien le chifla o lanza un piropo a una mujer que camina por la calle, cada vez que alguien se acerca a una mujer demostrando con su nerviosismo, con su inseguridad, con poses y frases prefabricadas sus intenciones de ligarla; más se asienta en la mujer un sentimiento de superioridad, más alto crece su ego y más orgullosa se siente.
Así, ella piensa que todo lo merece, y descubre que puede obtener prácticamente cualquier cosa de cualquier hombre. La clave entonces consiste en hacerle ver que tú no funcionas así, que a ti no puede utilizarte. Si ella lo entiende así, y lo asimila de esta manera, se acostumbrará a ello y finalmente habrás domesticado al león.
Ahora bien, a tu pregunta de por qué la mayoría de los hombres somos muy poco selectivos a la hora de ir a ligar, es una pregunta extraña porque siendo hombre tú deberías saberlo mejor que nadie. Lo que impera en la atracción sexual es la capacidad de lograr una reproducción exitosa. Buscamos belleza, juventud, indicios físicos que demuestren fertilidad en una mujer. Yo no diría que somos poco selectivos, diría más bien que seleccionamos a las mujeres basados en el instinto y no en la razón.
Conozco muchas historias de mujeres malas que se han vuelto buenas, así como de mujeres buenas que se han vuelto malas. En las relaciones problemáticas donde la mujer se convierte en un dolor de cabeza para el hombre el problema normalmente se genera al inicio de la relación.
Cuando la mujer crea problemas el hombre trata de complacerla para cambiar su actitud, pero cuando la mujer actúa bien el hombre se confía y no hace nada. Esto equivale a premiar el mal comportamiento e ignorar, incluso castigar el buen comportamiento, así no es como se domestica al tigre.
Premia el buen comportamiento y castiga el mal comportamiento: Cuando una chica habla de otro hombre ignórala, cuando hace bromas a costa tuya haz bromas tú también y ríete de ella, si se porta fría pórtate más frío. Pero también si ella ríe de tus bromas ríe tú de las suyas, si hace algo por ti haz algo por ella tú también, si es cariñosa contigo sé cariñoso con ella.
Si premias el buen comportamiento y castigas el mal comportamiento pronto ella descubre que le va mejor portándose bien que portándose mal, el león ha sido domesticado y ahora puedes disfrutar de la
relación sin temor de padecer dolores de cabeza presentes o futuros.